He tenido la oportunidad de diseñar toda la infraestructura de un programa interdisciplinario en castellano para estudiantes universitarios norteamericanos. He asumido la función de su dirección durante varios años.
Como diseñadora de este programa, mi trabajo incluyó la selección de un currículo académico adecuado para estudiantes de diversas disciplinas; el desarrollo de cursos experienciales interconectados entre sí; la planificación de viajes y actividades culturales en diferentes regiones del país; la coordinación de encuentros con más de 50 invitadas que aportan una amplia diversidad de perspectivas; y la creación de una experiencia humana que transforma a las personas participantes, no en turistas, sino en verdaderas viajeras.
Título del programa: “Experimentando España: Ecología, Economía y Transformaciones Sociopolíticas» Experiencing Spain: Ecology, Economy, and Socio-Political Transitions
“Experimentando España: Ecología, Economía y Transiciones Sociopolíticas” señala que la propia experiencia constituye uno de los ejes centrales alrededor de los cuales se estructura todo el programa. Al mismo tiempo, el énfasis en el estudio de las transiciones sistémicas en distintas esferas de la sociedad pone de relieve no solo la perspectiva interdisciplinaria desde la cual se concibieron los cursos, sino también el sólido compromiso del programa con el compromiso cívico académico, otro de sus pilares definitorios.
Una innovación clave de este rediseño fue el desarrollo intencional de un currículo que pone el aprendizaje interdisciplinario en primer plano, como respuesta a la urgente necesidad de enseñar a los estudiantes a analizar sistemas complejos. El objetivo era posibilitar explicaciones históricamente fundamentadas sobre las causas profundas de las múltiples crisis que afectan al mundo que habitamos y compartimos con otras especies.
La experiencia OCS en Madrid proporciona un entorno ideal para cultivar este tipo de aprendizaje. La oportunidad de historicizar y politizar los contenidos de los cursos en su contexto real, así como de dialogar con expertos, activistas y testigos directos de los procesos estudiados, fomentó el desarrollo de una conciencia crítica que trascendió las fronteras geográficas. Los temas examinados en el contexto español resultaron fácilmente transferibles al marco de Estados Unidos, lo que permitió a los participantes desarrollar gradualmente una conciencia de responsabilidad compartida en la búsqueda de soluciones que superen los límites impuestos por las fronteras nacionales.
Abordar de manera sistémica y dialógica las raíces de actitudes fascistas, racistas, clasistas, sexistas y ecocidas permitió a este grupo de estudiantes cultivar lo que denominé pensamiento constelar: un modo de pensamiento que busca conectar elementos que, a primera vista, parecen no estar relacionados. El diseño de los tres cursos, así como las experiencias colectivas de viaje y las actividades culturales, se orientó de manera consistente a facilitar este tipo de análisis.
Finalmente, diseñé el programa con la intención de que constituyera una experiencia profundamente humana. Rehumanizar a individuos desconectados de su dimensión social fue central para crear espacios de deliberación y reflexión crítica—tanto individual como colectiva—sobre el sentido del viaje como metáfora de la vida y la existencia, y sobre lo que significa ser un ciudadano responsable y comprometido dentro de un sistema globalizado en crisis.
El programa fue diseñado con el objetivo principal de cultivar los conocimientos y habilidades necesarios para enfrentar los desafíos del siglo XXI. Entre estos se incluían: aprender a relacionarse con los demás, a escuchar atentamente y a participar en deliberaciones respetuosas a pesar de los desacuerdos y las diferencias; reconocer la importancia de aprender un idioma y de involucrarse con una cultura distinta a la propia como vía para reflexionar sobre el significado profundo de la diversidad; aprender a establecer relaciones significativas con un lugar y sus habitantes, incluso cuando no se comparten referencias históricas o culturales; y atravesar umbrales culturales y generacionales mientras se aprenden a identificar y desmantelar las barreras que dificultan una conexión genuina, entre ellas los prejuicios, los estereotipos y las nociones preconcebidas.
Asimismo, a través de este programa busqué fomentar el aprendizaje y la reflexión crítica sobre lo que significa vivir en sociedades complejas y polarizadas, moldeadas por múltiples crisis superpuestas—ecológicas, políticas, económicas y una general falta de confianza y sentido social. Finalmente, pretendí promover el desarrollo de un sentido crítico de orientación y rumbo en la vida, tanto a nivel individual como colectivo: aprender a moverse con respeto a través de las diferencias, actuar con prudencia, sortear obstáculos, reconocer los errores y replantear continuamente las relaciones de interconexión e interdependencia que nos definen como viajeros vulnerables en cada paso que damos.
https://www.carleton.edu/ocs/office/voices/2988-2/
https://welcomespanishrevolution.com/
https://www.carleton.edu/ocs/office/voices/experiencing-spain-a-journey-beyond-my-comfort-zone/